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Anastásis

Anástasis

     Lo que pretendo con este artículo es hacer una llamada de atención para clarificar lo que decimos en nuestro Credo, en relación al descenso de Cristo a los infiernos. El planteamiento que me hago es si Cristo bajó para rescatar a toda la humanidad o sólo para rescatar a los justos que no podían entrar en el Cielo, hasta que lo hiciera Cristo, atendiendo a la idea de que Cristo es el Primero.



En mi opinión Cristo ha venido a rescatar a toda la humanidad.
Pero ésta última frase, plantea un problema importante de Justicia, ¿es que quedaran impunes los pecados de todos los que han partido de este mundo sin estar en Gracia?
En mi primer libro Cristianismo y Reencarnación: la Voz del Pastor, hablo ampliamente de este tema.


Me encanta esta frase de San Cirilo que he podido encontrar en la catequesis de Kiko Arguello sobre la Anástasis (descenso de Cristo a los infiernos).

«Asumió la carne para ofrecer abundantes gracias
y su cuerpo como cebo arrojado en brazos de la muerte para que,
mientras el dragón infernal esperaba devorarle,
tuviera en cambio que vomitar a aquellos que ya había devorado.
En efecto, Él arrojó a la muerte para siempre
y secó las lagrimas de todos los ojos».
(San Cirilo de Jerusalén. Catequesis XII, 15)

            Porque  me parece que hace alusión a la salvación de todos los hombres. Pero si nos fijamos en lo que dice el catecismo, hay una parte de los infiernos de la que no se puede salir, eternamente, es decir, “el dragón infernal”,  no tiene que vomitar a algunos.

            Si hacemos el ejercicio de separar la catequesis de Kiko que más bien es una promoción de su cuadro, por un lado, y lo que dice el catecismo por otro, está claro que se están hablando de cosas diferentes.

            Me pregunto si los “impíos” son hijos de Adán o no. ¿Quién no pertenece a la descendencia de Adán? ¿Hay alguno que sea justo?   Todos hemos pecado.

En efecto, así como por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno solo todos serán constituidos justos. Rom 5:19.
  ¿Qué entendemos por el plural "infiernos"?

            En el artículo 633 del catecismo se identifican las palabras: infiernos, sheol, y hades. Pero etimológicamente no significan lo mismo, puesto que son palabras propias de lenguajes diferentes, con su correspondiente carga cultural, y por tanto, con significados diferentes, sheol es una palabra hebrea, de él, con el Poder de Dios, se puede salir, como por ejemplo Jonás; en cambio la palabra  infierno es una palabra latina, y no se puede salir de él porque tiene una connotación de eternidad.

            Se dice además que allí estaban con diferente suerte “todos los muertos, malos o justos”, y que Jesucristo liberó sólo a las almas santas, las que estaban en el “Seno de Abrahán”, como si las “Almas Santas” tuvieran que ser liberadas.*


Id, pues, a aprender qué significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.» Mt 9:13.

 

pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.»Lc 19:10

            Hay que reconocer que las citas del artículo 633 del Catecismo son difíciles,  no están bien, nos remite a la cita del  Catecismo Romano (1,6,3), pero esta cita tiene una errata, porque es en el quinto artículo del credo, número 6,  3º,  y además no es literal. 
Por otro lado, un poco más abajo, en el capítulo VI, del quinto artículo del Símbolo, III, 94, se especifica que hay además un tercer infierno, que tiene que ver con el purgatorio.

            Posteriormente se menciona al Concilio de Toledo que fue en el año 633 y no en el 625 como pone la cita.

Así mismo al final del artículo se menciona a Mateo: 27, 52-53:  Pero esta cita no es relevante porque los primeros en resucitar serán los de Cristo, y esto no significa que los demás no lo harán.

                                      Creo que deberíamos reformular este artículo del Catecismo.
Pues del mismo modo que en Adán mueren todos, así también todos revivirán en Cristo. Pero cada cual en su rango: Cristo como primicias; luego los de Cristo en su Venida. 1Co 15:22-23
Porque se ha manifestado la gracia salvadora de Dios a todos los hombres, que nos enseña a que, renunciando a la impiedad y a las pasiones mundanas, vivamos con sensatez, justicia y piedad en el siglo presente, aguardando la feliz esperanza y la Manifestación de la gloria del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo; el cual se entregó por nosotros a fin de rescatarnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo que fuese suyo, fervoroso en buenas obras. Así has de enseñar, exhortar y reprender con toda autoridad. Que nadie te desprecie. Tito 2:11-15.

            No hay que olvidar que el tema iconográfico del descenso de Jesucristo a los infierno (Anástasis), en gran medida, tiene unas fuentes que tienen que ver con el apócrifo “Evangelium Nichodemi”,  y parece que nos olvidamos que después de la Resurrección de todos viene el Juicio y es aquí, no antes, cuando el Señor dará a cada uno según sus obras.

No os extrañéis de esto: llega la hora en que todos los que estén en los sepulcros oirán su voz y saldrán los que hayan hecho el bien para una resurrección de vida, y los que hayan hecho el mal, para una resurrección de Juicio. Jn 5:28-29.


            Veo en los iconos de la Anástasis, unos personajes con aureola de santidad, en cambio, Adán, Eva, y otros, no.  Representan a la humanidad entera que ha pecado y todavía no se ha redimido. Jesucristo, el Hijo del hombre, acompañado de los Santos y en algunas ocasiones con las Escrituras en las manos,  la rescata de la muerte.  Bien, ahora viene el Juicio.

 Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: él te pisará la cabeza mientras acechas tú su calcañar.» Gén 3:15

Así, si el seno de Abrahán es el descanso de los bienaventurados:


                                                       ¿Para qué bajó Cristo a los infiernos?


Al menos sabemos que los retenidos en el infierno, reciben o recibirán el anuncio de Cristo.


Y entonces fue a hacer su anuncio a los espíritus que estaban prisioneros, 1Pe 3:19.


* Santo Tomas de Aquino; “Suma Teológica III q.52” , Sobre el descenso de Cristo a los infiernos,

4. El seno de Abrahán puede entenderse de dos modos. Uno, por razón del descanso que allí existía con relación a la pena sensible. Y, en este aspecto, ni le compete el nombre de infierno, ni existen allí dolores de ninguna clase. Otro, en lo que atañe a la privación de la gloria que se espera. Y, bajo este ángulo, le compete el concepto de infierno y de dolor. Y por eso ahora se llama seno de Abrahán al descanso de los bienaventurados; pero no se le llama infierno, ni tampoco se dice ahora que existan dolores en el seno de Abrahán.


Algunos iconos de Anástasis
                 

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